Aloinjertos frescos

¿Qué es?


La reparación anatómica de las lesiones articulares ligamentosas de las articulaciones, como es el caso de la reparación de los ligamentos cruzados, anterior y posterior, requieren un material de sustitución. Desgraciadamente un ligamento cruzado roto no se puede suturar. Necesitamos otros ligamentos que los puedan sustituir en su forma y en su función.  En estos casos hay que recurrir a tendones o ligamentos del propio paciente (autoinjertos) o a material extraído de cadáver, fresco o congelado (aloinjertos).

El injerto autólogo ha sido utilizado con éxito. Sin embargo, siempre hay que quitar una estructura sana que cumple una función para reparar otra. Se han descrito numerosos métodos con injertos autólogos para reconstruir el ligamento cruzado anterior utilizando tendón del m. semitendinoso, el m. recto interno o ambos tendones de la pata de ganso, el tracto iliotibial, la fascia lata o el ligamento rotuliano. Técnicas que ofrecen muy buenos resultados pero dañan, siempre, una estructura no lesionada.

¿Por qué se hace?


Los aloinjertos siguen un proceso de incorporación similar al de los autoinjertos para restablecer la mecánica normal de la articulación y deben ser seguros, tanto desde el punto de vista mecánico como desde el punto de vista de la transmisión de enfermedades. Por lo que siguen una normativa de control muy estricta.

Ventajas


Los tendones alogénicos han sido utilizados con éxito en la reconstrucción de ligamentos de la articulación de la rodilla y otras articulaciones, pues presentan una serie de ventajas:

  • No alterar o suprimir los propios tendones o fascias del paciente
  • El tiempo quirúrgico es más corto
  • Existe la posibilidad de elegir el tamaño más adecuado entre un amplio arsenal de ligamentos o tendones
  • La técnica es menos agresiva
  • Se pueden utilizar grandes injertos sin producir alteraciones funcionales
  • Se puede utilizar ligamento rotuliano que presenta mejores condiciones mecánicas que el tendón del músculo semitendinoso
  • Disminuye la rigidez de rodilla
  • Permite la reconstrucción ligamentosa múltiple
  • Son injertos, mecánicamente, resistentes
  • Es una fijación hueso con hueso
  • Presentan una buena revascularización
  • Es una indicación en pacientes que han sido sometidos a revisiones de ligamento cruzado anterior con plastias autólogas anteriores
  • No deja señales cosméticas en su extracción

Problemas


Sin embargo, su utilización presenta también problemas que hay que tener en cuenta a la hora de su indicación como es el riesgo de transmisión de enfermedades, incluido el sida y la hepatitis, y las dificultades propias de su almacenamiento y manejo, no se disponen de tantos para surtir a todas las cirugías que lo solicitan.

Hay que evitar la utilización de aloinjertos liofilizados que tienen un comportamiento biomecánico muy inferior al autoinjerto o al aloinjerto congelado y produce, en numerosas ocasiones, un rechazo.

Indicaciones


Si tuviéramos que establecer las indicaciones actuales para la utilización de un aloinjerto en la reconstrucción articular de la rodilla serían:

  1. Reconstrucción de un ligamento cruzado anterior en el cual no exista alternativa de un autoinjerto
  2. Reconstrucción del ligamento cruzado posterior
  3. Pacientes mayores de 40 años
  4. Reconstrucción de un autoinjerto fallido
  5. En el caso de un ligamento rotuliano pequeño, y
  6. cuando exista una condropatía femoro-rotuliana o anomalías de alineación del mecanismo extensor de la rodilla.