Inicio Rodilla Lesión de menisco

Lesión de menisco

10 preguntas clave


Los meniscos son fíbrocartílagos que forman parte de la articulación de la rodilla y su función fundamental es la protección del cartílago articular

Se asemejan a unas cuñas almohadilladas semilunares que se interponen entre el fémur y la tibia y consiguen que haya una perfecta congruencia entre ellos durante el movimiento. 

Son un componente de la articulación de la rodilla diseñado para transmitir fuerzas (solicitaciones) sin que se produzcan daños en el cartílago articular. Además, participan en la distribución de las cargas, la estabilidad articular, la absorción de impactos y la lubricación articular; aumentando la congruencia articular y por lo tanto, protegiendo al cartílago. 

Los meniscos se pueden dividir en tres porciones: dos extremos conocidos como cuerno o raíz y la parte central o cuerpo. Están unidos por sus raíces a la tibia y por su periferia a la cápsula articular. En cada articulación de la rodilla hay dos meniscos: uno interno y otro externo. El externo más cerrado con forma de O y el interno más abierto como una C. 

Están vascularizados exclusivamente en la zona que contacta con la pared de la articulación (zona roja-roja), área en la que serán más favorable las suturas meniscales. 

En resumen, son elementos fundamentales para preservar el cartílago articular, garantizar la función articular y prevenir la aparición de artrosis.

Los meniscos poseen una enorme facilidad para lesionarse y curiosamente, muy poca para repararse

Un tercio de las lesiones meniscales se relaciona con la actividad deportiva en pacientes fundamentalmente jóvenes. Otro tercio de las lesiones meniscales se produce en pacientes de entre 18 y 60 años sin relación con la actividad deportiva, y del tercio restante se desconoce su etiología. 

Drosos y Pozo realizaron un estudio en 392 pacientes de entre 18 y 60 años en la cual se concluyó que el menisco interno se rompía con mayor frecuencia que el externo, tanto si el origen de la lesión era deportivo o no, por las mayores solicitaciones que soportaba el compartimento interno de la articulación. 

El menisco interno se rompe con más frecuencia que el externo por las mayores solicitaciones que tiene que soportar el compartimento interno de la articulación. 

Las roturas meniscales pueden ser horizontales, verticales, completas o parciales. Algunas son muy características por su forma y frecuencia, como las llamadas asa de cubo o pico de loro.

El diagnóstico de la lesión debe comenzar por una historia clínica detallada, donde se considerarán en el paciente las rotaciones con el pie fijo en el suelo, los hidratos, el dolor e incluso el bloqueo articular. 

La base del diagnóstico debe de ser la exploración clínica hecha por un cirujano especializado, complementada por la resonancia magnética nuclear (RMN). Numerosos autores han demostrado que en los diagnósticos de las lesiones meniscales, la exploración clínica es superior a la a RMN. En cualquier caso, consideramos un error metodológico que a la hora de indicar el tratamiento de la lesión se elimine la exploración clínica en beneficio de la RMN u otras pruebas complementarias para determinar el tratamiento adecuado.

No hace tantos años el menisco estaba considerado como un resto embrionario sin valor alguno en la función articular. En consecuencia, se procedía a su extirpación de forma sistemática. 

Nuestro conocimiento actual del menisco y su función articular señala que se trata de una estructura vital para la conservación del cartílago articular y, en consecuencia, de la funcionalidad de la rodilla. Su destrucción conlleva, especialmente en los jóvenes a la aparición de artrosis tras su extirpación (meniscectomía) que deberemos intentar impedir siempre que las características de las lesiones nos lo permitan. 

En consecuencia, siempre que tengamos que hacer una meniscectomía, será en los términos más económicos: extirpando la menor cantidad de menisco posible. Siempre que las lesiones lo permitan y, especialmente en el caso de pacientes jóvenes, debemos de proceder a la sutura de las lesiones.

La reparación meniscal está recomendada en pacientes jóvenes con rodillas estables o susceptibles de ser estabilizadas y con ejes articulares normales. 

Actualmente, se acepta que las roturas de menisco que afectan a la periferia (zona vascular) deben ser reparadas sistemáticamente, ya que cicatrizan en la mayoría de los casos. En cualquier caso, en pacientes jóvenes somos partidarios de intentar la sutura meniscal a toda costa, ya que la meniscectomía puede provocar la aparición de lesiones de cartílago articular, cuyo aumento se incrementa con el paso de los años.

En pacientes jóvenes estará indicada cuando sea inviable la sutura del menisco dada la destrucción del tejido meniscal o el mal pronóstico de la ubicación de la rotura (zona no vascularizada). 

En pacientes de edad más avanzada, somos partidarios de la meniscectomía parcial siempre que sea posible. La indicaremos cuando la lesión meniscal produzca dolor e hidrartros, o bloqueo articular. 

Generalmente, en estos pacientes de edad avanzada, se opta, siempre que la situación del enfermo lo permita, por un tratamiento conservador.

Los implantes o prótesis meniscales son implantes de colágeno que pueden sustituir una parte del menisco. 

Es imprescindible que persista un resto meniscal importante. En la actualidad se realizan implantes meniscales con buenos resultados en cuanto al dolor y al enlentecimiento de la aparición de signos degenerativos articulares. 

Están indicados en pacientes jóvenes para la prevención de artrosis postmeniscectomía.

El trasplante meniscal consiste en la implantación de un menisco procedente de un donante en una rodilla a la que previamente se le ha realizado una meniscectomía total. 

Sus indicaciones son muy reducidas, y están fundamentalmente dirigidas a la disminución del dolor y a la prevención de la artrosis post-meniscectomía. 

En el año 2001 se realizó en nuestro servicio el primer trasplante meniscal hecho en España y, desde entonces, hemos publicado varios artículos científicos en los que se puede completar esta información.

La aparición de la cirugía artroscópica ha mejorado sustancialmente el resultado de los tratamientos de las lesiones meniscales y la rotura de menisco, disminuyendo las complicaciones. 

En términos generales, los resultados a medio y largo plazo son mejores cuanto más tejido meniscal hayamos podido conservar. De aquí, la importancia de proceder a la sutura meniscal siempre que sea posible. 

En conclusión, se trata de una cirugía que, aunque no está exenta de complicaciones, tiene un pronóstico muy favorable.

 

Actualmente, la rodilla está considerada como un conjunto de elementos interdependientes. Carece de sentido reparar el cartílago, el menisco, o el ligamento de forma aislada. 

El objetivo final de nuestros tratamientos es la protección del cartílago articular mediante la conservación de los meniscos, para lo cual necesitamos rodillas con un sistema ligamentoso íntegro y, en consecuencia, estables que conserven sus ejes normales.

Bibliografía


  • Trasplante de Injerto de Menisco Sin Bloques Óseos: Seguimiento de 5 a 8 Años de 33 Pacientes. Gemma González-Lucena, M.D., Pablo Eduardo Gelber, M.D., Ph.D., Xavier Pelfort, M.D., Marc Tey, M.D., and Juan Carlos Monllau, M.D., Ph.D. 
  • Revisión Sistemática Trasplante de Aloinjerto de Menisco. David Hergan, M.D., David Thut, M.D., Orrin Sherman, M.D., and Michael S. Day, M.Phil. 
  • Revisión Sistemática ¿La Meniscectomía Parcial Artroscópica Causa Artrosis de Rodilla? Revisión Sistemática con un Seguimiento Mínimo de 8 Años. Catherine A. Petty, M.D., and James H. Lubowitz, M.D. 
  • Los implantes meniscales producen regeneración del tejido meniscal Los implantes meniscales producen regeneración del tejido meniscal Los implantes meniscales producen regeneración del tejido meniscal. Tissue ingrowth after implantation of a novel, biodegradable polyurethane scaffold for treatment of partial meniscal lesions. René Verdonk, Peter Verdonk, Wouter Huvsse, Ramses Forsvth, Eva-Lisa Heinrichs. 
  • Los implantes meniscales dan buenos resultados con un seguimiento de dos años. Outcome after partial medial meniscus substitution with the collagen meniscal implant at a minimum of 10 years. Juan Carlos Monllau, M.D., Ph.D., Pablo Eduardo Gelber, M.D., Ph.D., Ferrán Abat, M.D., Xavier Pelfort, M.D., Rosa Abad, M.D., Pedro Hinarejos, M.D., Ph.D., and Marc Tey, M.D. 
  • Las células mesenquimales útiles en la reparación meniscal. The effect of the addition of adipose- derived mesenchymal stem cells to a meniscal repair in the avascular zone: an experimental study in rabbits. Miguel Ángel Ruiz-Ibán, M.D., Ph.D., Jorge Díaz-Heredia, M.D., Ph.D., Ignacio García-Gómez, Ph.D., Fausto Gonzalez-Lizán, M.D., Elena Elias-Martín, M.D. y Víctor Abraira, Ph.D. 

• Failed ACL Reconstruction and Meniscus Deficiency: Background, Indications, and Techniques for Revision ACL Reconstruction With Allograft Meniscus Transplantation. Alford, Winslow MD*; Cole, Brian J MD, MBA†