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Esguince de tobillo

¿Qué es?


Los esguinces son pequeñas roturas de los ligamentos del tobillo que son frecuentes y representan entre el 10 y el 25% de todas las lesiones y casi el 90% de las lesiones del tobillo afectan a los ligamentos, siendo raro el deportista tanto profesional, como aficionado que no se ha visto afectado por este tipo de lesión.

Causas


Las lesiones del tobillo se producen por inversión del pie, es decir una torcedura del pie hacia dentro o un mal apoyo del tobillo. En la inversión del pie, el ligamento lateral externo es el que más sufre, es un ligamento formado por tres fascículos que se dirigen hacia delante, hacia abajo y hacia atrás. De ellos, el más anterior, llamado fascículo peroneo-astragalino anterior es el primero en tensarse y en romperse.

Diagnóstico


Los esguinces son roturas microscópicas de los ligamentos del tobillo sin afectar su continuidad, mientras que las roturas totales suponen la pérdida completa de la sujeción lateral del tobillo. Los esguinces pueden ser leves producidos por un simple estiramiento del ligamento con una clínica inicial de dolor, edema, calor local y contractura muscular, tanto más importante, cuanto mayor sea el daño del ligamento. El edema provoca una tumefacción en la cara externa del tobillo característica y precoz. El dolor es muy vivo, no sólo a la palpación del tobillo, también al intentar la movilidad del mismo, fundamentalmente cuando se intenta reproduce el mecanismo que dio lugar a la lesión. La contractura muscular es un mecanismo de defensa que ocasiona una impotencia funcional relativa en la articulación. El problema para el diagnóstico de este tipo de lesiones, es distinguir entre un esguince banal, cuyo tratamiento conservador consigue una buena función o una lesión grave que requiere, en muchas ocasiones, un tratamiento quirúrgico. La confirmación del diagnóstico se basa en la radiología. Una vez descartada una fractura, se realizarán radiografías funcionales en posiciones forzadas del tobillo que permiten ver si las superficies articulares mantienen sus relaciones anatómicas o bien si hay una lesión ligamentosa de tal importancia que conduce a la subluxación de la articulación del tobillo.

Tratamiento


En la evolución de las inestabilidades del tobillo el tratamiento inicial es determinante. Un tratamiento inicial incorrecto producirá repetidas lesiones posteriores, lo que se conoce como entorsis de repetición, por mala cicatrización de los ligamentos dañados, por una inmovilización corta que incapacitan y limitan la actividad física, además de llevar a una artrosis precoz.