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Juanetes (Hallux Valgus)

¿Qué es?


El hallux valgus,comúnmente conocido como juanete, es una deformidad compleja del antepié que consiste, en la mayoría de los casos, en una desviación en valgo del primer dedo y una posición en varo del primer metatarsiano. Hallux, dedo gordo, valgus o valgo, eje hacia fuera. Frecuentemente el hallux valgus se asocia con una metatarsalgia y deformidades secundarias de los dedos menores. Un segundo dedo “montado” sobre el primero no es raro. La incidencia es alta, en mujeres entre los 40 y los 60 años, y se relaciona con la utilización del calzado. Sin embargo, el hallux valgus no debe atribuirse a una única causa.    

Causas


Entre los factores intrínsecos favorecedores del hallux valgus o juanete, destacan el antepié aducto, la disposición de la fórmula digital de pie egipcio, la morfología de las articulaciones cuneo-metatarsiana y metatarso-falángica, la laxitud ligamentosa, el morfotipo, los procesos inflamatorios y las enfermedades neurológicas centrales. El factor extrínseco más destacable es el calzado, la utilización del calzado ajustado y de tacón alto condiciona una desviación hacia fuera del primer dedo (hallux valgus) y hacia dentro del quinto dedo (quintus varus), que presionan y desplazan los dedos centrales que se deforman en martillo, garra o cuello de cisne y llegan, en ocasiones, a luxarse sobre las cabezas metatarsianas segunda, tercera y cuarta, haciendo una prominencia plantar sobrecargando los otros dedos. El conflicto con el calzado ocasionado por la presión de éste sobre el primer dedo se manifiesta en dos situaciones diferentes. En mujeres jóvenes que utilizan habitualmente zapatos de tacón muy alto y una puntera estrecha que comprime sus dedos, provocando una deformidad incipiente que progresará con el tiempo. O, mujeres de más edad que tienen una deformidad instaurada y que utilizan un calzado adecuado pero no se puede detener el proceso afectando al resto de los dedos. Aunque la deformidad se puede desarrollar en pacientes sin antecedentes familiares, muchos casos presentan características hereditarias definidas. Se ha considerado como factor esencial en el desarrollo del hallux valgus la existencia de un primer metatarsiano corto y el primer dedo más largo y más potente que el segundo.

Diagnóstico


El paciente acude a la consulta porque presenta un pie ensanchado, con un abultamiento en la cara medial de la cabeza del primer metatarsiano, secundaria a la exóstosis, con una bursitis que hace que la piel se encuentre enrojecida, brillante, delgada y, en algunos casos, ulcerada. El primer dedo está desviado hacia fuera y rotado, de modo que la uña mira hacia arriba y hacia dentro. Suele acompañarse de la deformidad del segundo dedo, que se encuentra desplazado hacia arriba con posición en garra o martillo y, en los casos más graves, se luxa hacia dentro y coloca sobre el primer dedo. Con mucha frecuencia, el resto de los dedos menores tienen deformidades en garra, martillo o cuello de cisne, con hiperqueratosis en las articulaciones interfalángicas. En los casos de hallux valgus evolucionado, el dolor no suele ser tan intenso, salvo en situaciones de ulceración e infección de la bursitis, y está asociado con la metatarsalgia asociada y por los dedos en garra o martillo. Si el cuadro está aún más avanzado con una artrosis metatarso-falángica, con derrame articular y lesiones en el cartílago, el dolor aparece con la movilidad y la marcha, y no tanto por el calzado.

Tratamiento


El objetivo del tratamiento es eliminar el dolor y la inflamación, la deformidad y la progresión de la patología. Siempre se debe considerar la opción no quirúrgica a pesar de su ineficacia, en casos de hallux valgus leve, juvenil o en pacientes con problemas vasculares o de otro tipo que impidan el tratamiento quirúrgico. Pueden mejorar los síntomas clínicos y aminorar la progresión del proceso con un calzado adecuado, ortesis correctoras, ejercicios de reequilibrio muscular y la aplicación de tratamiento sintomático de la bursitis. Por su parte, el objetivo del tratamiento quirúrgico es corregir las deformidades y mantener el antepié funcional. Existen más de doscientas técnicas descritas para el tratamiento del hallux valgus, pero hay dos grandes grupos de técnicas, los métodos que conservan las superficies articulares del primer radio y métodos radicales que no conservan las superficies articulares. Un nuevo concepto en la cirugía del hallux valgus es la cirugía percutánea o mínimamente invasiva que ha obtenido muy buenos resultados y se asocia con un bajo porcentaje de complicaciones, además de una incorporación rápida a las actividades cotidianas. Con la cirugía percutánea, al no utilizar medios de fijación, es muy importante el postoperatorio, con un vendaje adecuado para mantener la corrección obtenida con la intervención y un zapato que ayuda a caminar sin sobrecargar el área intervenida.